Cada verso tiene algo tan puro y mágico, que a veces me pregunto dónde nacen tus palabras. En el corazón de qué, en el interior de quién. Algo se esconde detrás de esa inocencia, de esos gestos perdidos, de esa mirada hipnotizadora. Hay algo que se silencia detrás de ese papel, esa realidad cargada de fuerza. Una imagen translúcida que se pierde aún más cuando uno nota la forma caída de sus ojos, que pareciera que a gritos piden calma, que cuentan que de alguna forma, enigmáticamente, todo encaja al fin.