me duele la
piel por tu ausencia innegable
y se me
rasguña sola la espalda a gritos
con mi azul
desamor te teñí de torpeza
se me
escondió el ser en tu ser oscuro
y abrigo extrasístoles
como una tarada
por no
animarme a decirte: mirame bien
me
enredaste el pelo violentamente
y casi no
tuve tiempo para explicarte:
me
entrego, pero soy de color inocencia