es que tu belleza es un desperdicio,
que es en vano ser bello para ser
mirado,
cuando la ceguera habla por sí misma.
querría verme queriéndote fuera de
vos,
fuera de tus absurdas e inconexas
palabras,
pero la pasividad sucumbe en
resignación,
y mi mirada posada en
vos deviene inactiva.